Cinco tíos gays entran en tu casa y te arreglan la vida en una semana.
Ese es el formato entero. Los Fab Five se reparten el trabajo por especialidad: comida, ropa, peluquería y aseo, interiorismo, y uno que se dedica a la “cultura”, que en la práctica quiere decir sentarse contigo hasta que sueltas por qué llevas cinco años sin invitar a nadie a cenar.
Empezó en Bravo en 2003 como Queer Eye for the Straight Guy y Netflix lo relanzó en 2018 con equipo nuevo (Antoni Porowski, Bobby Berk, Karamo Brown, Jonathan Van Ness y Tan France). El reboot se llevó varios Emmy de reality estructurado.
Lo interesante es que el formato de reforma personal, que casi siempre funciona por humillación, aquí funciona por lo contrario. Nadie se ríe del que va a ser transformado.
Vengo de leerlo en la entrada de Malti en The Femme Urge, que lo titula “Femmes as a Service”. El título ya te deja pensando en quién hace ese trabajo y por qué es siempre el mismo tipo de persona quien lo hace.
https://thefemmeurge.maltita.es/posts/queer-eye-femmes-as-a-service